DESOBEDIENCIA, NEGATIVÍSMO Y RABIETAS

a) El niño desobediente:
-La mayoría de padres no tendrá dificultad para definir o expresar lo que entienden como "desobediencia". De hecho es un problema al que con cierta frecuencia deben enfrentarse tanto ellos como educadores. A pesar de que todos conocen el término, no es sencillo delimitar lo que constituye un acto de desobediencia. Según algunos autores, se podría definir la conducta de desobediencia como : La negativa a iniciar o completar una orden realizada por otra persona en un plazo determinado de tiempo (5 a 20 segundos). Esta orden puede hacerse en el sentido de "hacer" o en el sentido de "no hacer", de detener una determinada actividad. Sin embargo, esta definición no comprende otras situaciones que son también consideradas como desobedientes por los padres. Por ejemplo si establecen como norma el hacer la cama al levantarse o llegar a casa a una determinada hora, los padres suelen entender que se produce una conducta desobediente si no se cumple dicha norma aun cuando no se lo indiquen cada vez que se levante por la mañana o salga de casa.

 Los episodios de desobediencia pueden forman parte de un desarrollo "normal" del niño en ciertas edades. Por ejemplo hay autores (Achenback y Edelbrock 1.981) que encuentran que a la edad de 5 a 6 años un porcentaje elevado de padres (50%) se quejaban de conductas de desobedecer ordenes o destruir objetos, bajando el porcentaje a los 16 años (20%). Para establecer el punto de corte entre la normalidad y la patología deben tenerse en cuenta la frecuencia de estas conductas y su gravedad.

-El cómo tratar a un niño desobediente es motivo de consulta frecuente. La desobediencia puede ir acompañada o no de otros elementos disruptivos como las rabietas o el negativismo. Hay que valorar cada situación para tomar las medidas correctoras oportunas. La edad de aparición de dichas conductas, las circunstancias actuales que la provocan y las mantienen, la situación y relación familiar, son algunos de los puntos a tener en cuenta. Más adelante se explican algunas de sus posibles causas y varias técnicas para intentar combatirlas. 
 b) El niño de las Rabietas:
Las rabietas podríamos calificarlas como de expresiones reactivas con las que algunos niños muestran su desacuerdo u enfado con alguna situación concreta y normalmente durante la interacción con algún adulto significante (padres, abuelos, etc...). Las rabietas son un fenómeno normal en un determinado estadio evolutivo del niño (alrededor de los dos o tres años) y deberían ir remitiendo a medida que el niño se hace mayor para desaparecer completamente hacia los cinco o seis años de edad. Sin embargo, algunos niños, ya con cierta edad, saben que tener rabietas supone una forma rápida y eficaz para alcanzar sus deseos o caprichos. Por su parte, los padres saben que satisfaciendo al niño, éste se calma rápidamente y se evita el bochorno de la pataleta, especialmente si se produce en algún lugar público. Evidentemente, a la larga, este tipo de actuación por parte de los padres sólo consigue perpetuar el problema.
-Es importante también diferenciar si estas rabietas se presentan como elementos aislados de reivindicación de determinados privilegios, o forman parte de un cuadro comportamental más extenso con otros repertorios de conductas problemáticas. En éste último caso se debería proceder a un análisis más detallado de las conductas antes de intervenir.


Pautas a seguir en caso de rabietas puntuales : El consejo general es hacer caso omiso cuando se produce la rabieta y retirarle la atención inmediatamente. Es importante que los padres, en ese momento, no pierdan la calma y que actúen con firmeza, negando el capricho o la demanda, pero a la vez sin alterarse, sin gritar ni reñir. En caso de que los padres se enzarzaran en una recriminación mutua o con el niño a gritos, éste percibirá que en cierto modo sigue teniendo el control sobre la conducta de sus padres. Si la rabieta ha sido de cierta magnitud puede utilizarse la técnica del "coste de respuesta" o "tiempo fuera" en la que el niño recibe una consecuencia negativa por su acto (retirada de algún reforzador o se le aparta por un breve tiempo, por ejemplo, a su habitación). Posteriormente, una vez calmado, se puede hablar con el niño y explicarle que por ese camino no va a conseguir nada, al tiempo que se establecen las situaciones en las que sí podrá recibir sus demandas (cuando efectúe ciertas tareas o comportamientos adecuados).
 Para tener un mayor control sobre el comportamiento, es muy importante que los padres y otros familiares cercanos (abuelos, hermanos mayores, etc...) actúen de igual forma ante las demandas excesivas del niño. La complicidad y perseverancia de los padres en su interacción con el niño es esencial para su control. 
c) El niño negativista:
-Entendemos como tal aquel tipo de niño que muestra una oposición activa pero no agresiva. Sería el niño que "siempre dice no". Probablemente el negativismo sea una forma segura de llamar y mantener la atención de los otros sobre uno mismo. Una de las posibles causas de tal comportamiento, reside en el hecho de que el niño ha aprendido a que negándose a colaborar o a obedecer ordenes puede evitar la realización de tareas que no son de su agrado. El niño se da cuenta de que sólo se trata de ser más perseverante en su conducta (negativismo) que los mayores. Al igual que sucedía con el "niño de las rabietas" el resultado de su conducta (el librarse de hacer aquello que no le gusta) no hace más que reforzar dicho comportamiento, aumentando su probabilidad de ocurrencia y por tanto la cronificación del problema.

SU ORIGEN: ¿Por qué se porta mal?

-Muchos padres dan por sentado que su hijo ha nacido así : "que le vamos a hacer..." e incluso son capaces de establecer paralelismo con otros miembros de su familia : "ha salido como su abuelo...". Todo ello parece denotar la sensación de impotencia para controlar la conducta por parte de los padres, situando el origen del problema en factores externos a ellos mismos . Lo que ignoran es que, habitualmente, conductas como la desobediencia están fuertemente controladas por varias variables de las que no son ajenas los propios padres.
-Igualmente no podemos obviar el hecho de que, en últimos años, la sociedad en general y la familia en particular, han sufrido cambios significativos en cuanto a su estructura y valores tradicionales. Ello ha supuesto también el consecuente impacto en la población infantil y juvenil y el surgimiento de nuevos ámbitos de intervención por parte de los profesionales de la psicología. 

 

CONDUCTAS INFANTILES PROBLEMÁTICAS (INTRODUCCIÓN)

La desobediencia, las rabietas, el negativismo, etc..., constituyen parte de los trastornos de conducta más habituales durante la infancia. Estos problemas pueden resultar muy perturbadores para los padres dado que suelen suponer un desafío a su autoridad y control, llegándose a establecer un vínculo relacional coercitivo con los hijos. Estos problemas, lamentablemente, parecen ir al alza, incrementándose su magnitud, frecuencia y lo que es más significativo: la edad de inicio cada vez es más temprana. 
 El conocido Síndrome del Emperador describe aquellos niños que se constituyen como verdaderos tiranos en su relación con los padres. Son exigentes, intolerantes y pueden llegar hasta la agresión si se les contraría en sus demandas. Son niños que no admiten el no. Algunas explicaciones alegan al hecho de que son incapaces de sentir las emociones, otros a factores genéticos, por último hay quien alega la educación recibida. La explicación más sensata es que cada uno de estos factores es sólo parte del problema y que todos ellos en interacción con más o menos peso específico, según el caso, están determinando la conducta actual.
 Según Javier Urra (Psicólogo de la Fiscalía de Menores de Madrid y autor del libro "El pequeño dictador"), "si tienes un niño pequeño que hace lo que quiere, que piensa que todos a su alrededor son unos satélites, que a los dos años no ayuda a recoger los juguetes, que jamás se pone en el lugar del otro, aprende que la vida es así y la madre es una bayeta que sirve para ir detrás de él. Si eso no se frena, cuando tiene 16 o 17 años se desborda: exige mucho dinero y cuando la madre un día le dice no, no lo tolera. Lleva 17 años oyendo que sí a todo. ¿Cómo que no?, dice. Entonces la empuja contra la pared, le tira la comida a la cara, la amenaza".

-Hoy en día y gracias a los avances de la genética sabemos que, en casos concretos, los episodios de conductas disruptivas son consecuencia de un trastorno genético subyacente (p.e. Síndrome X Frágil) y no siempre todo puede explicarse en términos de educación. Es habitual también encontrar niños especialmente agresivos entre el colectivo que a sufrido carencias afectivas en la infancia y han crecido sin la presencia de sus padres o unos modelos de referencia adecuados.
Pese a ello, una adecuada educación temprana, puede influir en gran medida en la expresión final de esta conducta. Niños que presentan un escasa empatía o reciprocidad emocional hacia otras personas pueden ser adiestrados en técnicas de autocontrol y mejorar su repertorio violento. 



ABORTO ESPONTÁNEO RECURRENTE



Si bien los abortos espontáneos suelen ocurrir una sola vez, hasta una de cada dos parejas experimenta dos, tres o más abortos espontáneos seguidos. En algunos casos, estas parejas tienen un problema subyacente que provoca estos abortos. Las parejas que han sufrido dos o más abortos espontáneos deben someterse a una evaluación médica completa para conocer la causa de los abortos y saber qué hacer para impedir que se produzcan más. Sin embargo, las pruebas sólo pueden determinar la causa de los abortos espontáneos recurrentes en hasta el 50 por ciento de los casos.

Entre algunas de las causas conocidas más comunes se encuentran las siguientes:

Problemas cromosómicos.
Si bien los resultados de estudios anteriores sugerían que los problemas cromosómicos sólo se producían una vez, otros estudios más recientes indican que los problemas cromosómicos pueden provocar casi el 50 por ciento de las pérdidas recurrentes de embarazos. La mayoría de las parejas que sufren abortos espontáneos recurrentes tiene cromosomas normales, pero existe una probabilidad del 2 al 4 por ciento de que alguno de los dos sea portador de una redistribución cromosómica que no afecta su propia salud pero que puede provocar redistribuciones cromosómicas en el feto y resultar en un aborto espontáneo. Se recomienda a ambos padres realizarse un análisis de sangre llamado cariotipo para determinar la presencia de estas redistribuciones cromosómicas.

Anomalías uterinas.
Las anomalías del útero causan entre el 10 y el 15 por ciento de los abortos espontáneos recurrentes. Estas pérdidas del embarazo pueden ocurrir en el primer o el segundo trimestre. Algunas mujeres nacen con un útero cuya forma es anormal o que se encuentra dividido en forma parcial o completa. Otras desarrollan tumores no cancerosos (fibroides) o tienen cicatrices en el útero debido a cirugías previas. Estas anomalías pueden limitar el espacio disponible para el feto en crecimiento o interferir con el abastecimiento de sangre al útero. Algunas anomalías uterinas pueden corregirse mediante cirugía, lo cual incrementa las probabilidades de tener un futuro embarazo exitoso. Un cuello uterino debilitado (a veces llamado cuello incompetente) puede causar un aborto espontáneo, por lo general entre las semanas 16 y 18 del embarazo. A veces es posible prevenir los abortos espontáneos recurrentes causados por un cuello uterino debilitado colocando una sutura a su alrededor al comienzo del siguiente embarazo. Este procedimiento se conoce como cerclaje.

Causas hormonales.
Cuando el organismo segrega una cantidad excesiva o insuficiente de ciertas hormonas, puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo. Algunos investigadores creen que las bajas concentraciones de la hormona progesterona, que es fundamental durante la primera etapa del embarazo, provocan entre el 25 y el 40 por ciento de las pérdidas tempranas, aunque no se ha podido comprobar.1 Las mujeres que tienen bajas concentraciones de progesterona durante varios ciclos menstruales seguidos, diagnosticado mediante análisis de sangre y una biopsia del endometrio, tienen lo que se llama un defecto de la fase luteínica. El tratamiento con supositorios de progesterona natural o con inyecciones de gonadotropina coriónica humana pueden ayudar a prevenir otro aborto espontáneo. No obstante, los estudios no han probado aún la eficacia de estos tratamientos. Al menos un tercio de las mujeres que sufren varios abortos espontáneos parece tener síndrome de ovario poliquístico, caracterizado por anomalías hormonales y varios quistes en los ovarios. Aún no se conocen bien las causas de los abortos espontáneos recurrentes en estas mujeres.

Problemas del sistema inmunológico.
Si bien todas las personas producen proteínas llamadas anticuerpos que las protegen de las infecciones, algunas producen ciertos anticuerpos (llamados autoanticuerpos) que pueden atacar sus propios tejidos y provocar una serie de problemas de salud. Algunos tipos particulares de autoanticuerpos (tales como la anticardiolipina) provocan coágulos de sangre que pueden obstruir los vasos sanguíneos de la placenta. Los estudios sugieren que este y otros anticuerpos relacionados (llamados anticuerpos antifosfolípidos) causan entre el 3 y el 15 por ciento de los abortos espontáneos recurrentes. Es posible medir la concentración de anticuerpos mediante análisis de sangre especiales. El tratamiento con bajas dosis de aspirina y del anticoagulante conocido como heparina permiten el nacimiento de un bebé sano en entre el 70 y el 75 por ciento de las mujeres afectadas. Una anomalía genética denominada mutación de Leiden del factor V, que afecta la coagulación sanguínea, también puede influir en la recurrencia de las pérdidas. Los investigadores están estudiando si el tratamiento con aspirina y heparina pueden ayudar a prevenir estas pérdidas también.

Infecciones y otros factores.
Ciertas infecciones asintomáticas del tracto genital podrían desempeñar un papel importante en los abortos espontáneos recurrentes. Sin embargo, no se recomiendan actualmente pruebas de rutina (en las mujeres que no presentan síntomas) en el caso de infecciones. La exposición de la mujer embarazada o de su pareja a ciertos disolventes industriales en el trabajo puede provocar a veces un aborto espontáneo. Las parejas deben consultar a su médico acerca de los productos químicos a los que están expuestos en sus lugares de trabajo.

Aunque no pueda encontrarse la causa de sus abortos espontáneos recurrentes, las parejas en esta situación no deben perder las esperanzas: aun sin tratamiento alguno, alrededor del 60 al 70 por ciento de las mujeres que han sufrido abortos espontáneos recurrentes logra tener finalmente un embarazo saludable.

El niño de 2 a 3 años: Las rabietas.

Entre los 2 y los 4 años de edad, los niños afirman su recién descubierta autonomía. Ahora se saben seres distintos, diferentes de sus padres, y necesitan aprender hasta dónde pueden llegar haciendo las cosas a su modo. Simplemente, buscan saber cuál es su poder. Dicho de otra forma: “si lloro... ¿puedo conseguir que la situación cambie?” ¡Se trata de comprobar si pueden controlarnos,
Cómo afrontar las rabietas:
  • Mantened la calma, o al menos, no dejéis que el niño perciba que os altera.
  • No prestéis atención a la llantina, pero sí al niño. Si, por ejemplo, grita porque no quiere bañarse, actuad como si nada ocurriera mientras le bañáis –contadle una historia, anticipadle lo que va a cenar...–. Aparentad no daros cuenta de su llanto y su resistencia.
  • No cedáis a sus requerimientos. Si lo hacéis, estaréis perdidos.
  • Más vale prevenir. Observad si las llantinas aparecen con más frecuencia en determinadas situaciones: ir de compras, volver del fin de semana... Tal vez podáis hacer los planes de otra manera, o llevar algo preparado para distraer al niño, por ejemplo.
  • Buscad conductas positivas que sean incompatibles con la llantina. Por ejemplo, puede ser el encargado de ir echando los productos en el carro de la compra, o elegir tres canciones para que las cantéis durante el baño.

          No anticipéis lo que va a ocurrir, ni habléis de la rabieta una vez terminada. Si hacéis comentarios del tipo “y a ver si hoy no montas el número en el supermercado”, lo único que hacéis es animarle. Y los comentarios posteriores sólo sirven para que el niño se dé cuenta de hasta que punto os ha afectado su conducta.
  • No viváis con miedo a las llantinas: es un error adaptar lo que hacemos o dejamos de hacer en función de si el niño va a llorar o no. Si quiere llorar, que llore, pero que no le sirva para nada.

EVITAR EL ESTREÑIMIENTO EN BEBÉS

El estreñimiento es la dificultad para realizar normalmente las deposiciones, debido a la dureza y el tamaño de las heces, producida por una dieta inadecuada baja en fibras y pobre en líquidos.

Un bebé o un niño en ocasiones puede durar hasta 3 días sin defecar pero algunas veces esto no es señal de estreñimiento ya que cuando lo hace las heces suelen ser totalmente normales, pastosas o semilíquidas. Es importante tomar en cuenta tanto el tiempo que tarda tu hijo en realizar una o varias deposiciones, la consistencia de las heces, los alimentos que está consumiendo y el esfuerzo que muestra al defecar, para así poder determinar efectivamente si se trata o no de estreñimiento.
Algunos casos de estreñimiento se asocian también con poca actividad física, estimular al bebe o niño a que juegue o camine puede ayudar a mantener el metabolismo adecuado de su organismo.

Incluye en su alimentación:
  • Ciruelas, pasas o guindones. Prepara una compota con uno de ellos y dale a tu bebé  de media a 3 cucharadas al día.
  • Agua o manzanilla. Con 1 o 2 onzas hasta 4 veces al día será suficiente.
  • Manzana o granadilla en jugo. Se aconsejan de 2 a 4 onzas 1 ó 2 veces por las mañanas.
  • Leche con miel de maiz.  Añade a 1 cucharita por cada 3 onzas de leche
  • Leche con néctar de ciruela, pasas o guindones. Agrega 1 onza (30 ml) por cada 3 onzas de leche.
  • Prefiere el cereal de cebada o de avena antes que el de arroz.
Recuerda que tu pequeño debe recibir una dieta equilibrada y enriquecida en frutas, cereales, verduras y menestras.

FUMAR DURANTE EL EMBARAZO

 Todas los fumadores corren un riesgo mayor para el cáncer del pulmón, otras enfermedades del pulmón, problemas cardiovasculares y otros problemas de salud. El fumar durante el embarazo puede poner en peligro la salud de la mujer y la de su bebé aún por nacer. Actualmente, al menos 10 por ciento de las mujeres en los Estados Unidos fuma durante el embarazo.
El 18 por ciento de las mujeres en los Estados Unidos y en otros países industrializados fuma. En los países en desarrollo es de aproximadamente el 8 por ciento. Muchas de estas mujeres fuman mientras están embarazadas.

El fumar prácticamente duplica el riesgo de que el bebé nazca con bajo peso. En los Estados Unidos, en 2002, el 12.2 por ciento de los bebés de madres fumadoras nació con bajo peso en comparación con bebés de madres no fumadoras. El bajo peso al nacer puede ser resultado del desarrollo insuficiente del bebé en el útero, un parto prematuro o ambas cosas. Se sabe desde hace tiempo que el fumar retarda el crecimiento del feto y los estudios sugieren que además aumenta el riesgo de parto prematuro (antes de las 37 semanas de gestación). Los bebés prematuros y con bajo peso al nacer tienen mayores riesgos de sufrir problemas graves de salud durante los primeros meses de vida, incapacidades permanentes (como parálisis cerebral, retraso mental y problemas de aprendizaje) e incluso la muerte.
Cuanto más fume una mujer embarazada, mayor será el riesgo para su bebé de nacer con bajo peso. Además, si deja de fumar al final del primer trimestre del embarazo, tendrá prácticamente las mismas probabilidades de que su bebé nazca con bajo peso que una mujer que nunca fumó. Aún cuando la mujer no consiga dejar de fumar en el primer o segundo trimestre, si lo hace durante el tercero el desarrollo de su bebé puede mejorar.

Se recomienda que las mujeres dejen de fumar antes de quedar embarazadas y que no fumen durante el embarazo y el período posterior al parto. El médico puede derivarla a un programa para dejar de fumar adecuado o sugerirle otras maneras de dejar de fumar.

ADOPTAR EN EL EXTRANJERO

España es el segundo país del mundo en adopciones internacionales. Si tú y tu pareja (o tú en solitario) os planteáis esta opción, es importante que conozcas los pasos de un proceso de este tipo y que tengas en cuenta que a la hora de permitir la adopción cada país exige una serie de requisitos distintos.

Si has tomado la decisión o contemplas la posibilidad de adoptar un niño extranjero, lo primero que debes hacer es dirigirte a los servicios competentes de tu comunidad autónoma (Servicios de Protección de Menores, Consejerías de Bienestar Social, Servicios específicos de Adopción). En estos organismos recibirás información general sobre la adopción internacional, así como las condiciones y procedimientos de adopción.
Si una vez informada decides continuar adelante, deberás rellenar una solicitud y presentarla junto a la documentación requerida por la administración autonómica. Comienza así la apertura del expediente.

Debes asistir a un curso de preparación para la adopción. Es un programa que incluye sesiones grupales con los solicitantes de adopción y los profesionales expertos en adopción cuyo objetivo es promover la reflexión sobre las necesidades de los menores adoptados y ayudarte en el proceso de toma de decisión.
Realizado el curso, empieza un estudio psicosocial para obtener el certificado de idoneidad, un requisito indispensable para adoptar un niño extranjero. Es una valoración psicosocial sobre la situación personal, familiar y social de los adoptantes y su capacidad para establecer vínculos estables y seguros, sus habilidades educativas y su aptitud para atender a un menor. Este estudio lo llevan a cabo psicólogos y trabajadores sociales con experiencia en protección de menores, familia y adopción.
Sólo la entidad pública competente de cada Comunidad Autónoma podrá emitir estos Certificados de Idoneidad, cuyo período de vigencia es de 3 años desde la fecha de su emisión, siempre y cuando no haya variado la situación de los solicitantes.

Ahora hay que valorar la vía de tramitación del expediente: si es a través de las Administraciones Públicas competentes o a través de las ECAIS. La decisión depende del país de origen del niño. Hay Estados que admiten sólo una de estas vías y hay otros que admiten las dos. Por ejemplo, India, Bolivia, Rusia, Etiopía y Vietnam sólo admiten ECAIS. En China y Colombia son válidas ambas vías.
El siguiente paso es la preparación del expediente con los documentos que exige el país del niño. Esta información te la facilitará el Servicio de Menores de tu Comunidad Autónoma o la ECAI elegida.
  • Validación: Los documentos deben ser apostillados o legalizados y autentificados en el país extranjero. La etapa final es la legalización en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España y en el Consulado del país.
  • Envío al país de origen: Se realiza en función de la vía elegida para la tramitación del expediente: a través de la Administración Pública competente o de la ECAI.
El tiempo que transcurre desde que se remite el expediente de solicitud al país de origen hasta que se recibe la propuesta de asignación varía en cada caso. Depende de factores tales como la situación del país, los cambios legislativos, la política de protección a la infancia… Estos condicionantes pueden retrasar e incluso hacer que no prospere un proyecto de adopción.
Pero si, finalmente, se ha asignado un niño, se enviará la propuesta a la Comunidad Autónoma. Aquí consta información sobre el pequeño (historia médica, informe psicosocial, fotografía…).

En función del país, tendrás que viajar una o dos veces. Por ejemplo, Rusia, Bulgaria, Costa de Marfil y Honduras exigen dos viajes: uno para conocer al menor y otro para legalizar la adopción. En China y Etiopía, en cambio, con un desplazamiento es suficiente.
Para que el pequeño pueda salir de su país es necesario que el Consulado Español de ese Estado inscriba la adopción en el Registro Civil Consular o expedir un visado de reagrupación familiar.

Para que la adopción plena, constituida en el extranjero, sea reconocida en España, es necesario que una vez que estéis en tu lugar de residencia presentes una solicitud de inscripción de la adopción en el Registro Civil de tu localidad.
Además, es aconsejable que comuniques tu llegada a España con el menor adoptado al Servicio de Protección de Menores de tu Comunidad Autónoma.
Todos los países exigen la remisión de informes de seguimiento para conocer cómo es la adaptación del niño. Es importante que los realices con la regularidad que te hayan exigido, que varía en función del país de origen. De lo contrario pueden producirse conflictos e incluso peligrar futuras adopciones.

¿CÓMO PLANIFICAR NUESTRO EMBARAZO?

Si has decidido quedarte embarazada, ¡enhorabuena! Pero antes de lanzarte a esa maravillosa aventura debes tener en cuenta que a partir de ahora es fundamental cuidarse y llevar una vida sana.

Es muy posible que tanto tú como tu pareja tengáis que cambiar vuestro estilo de vida y abandonar ciertos hábitos que pueden ser muy perjudiciales para la salud de vuestro futuro hijo. Es por este motivo porque el que los dos debéis estar totalmente implicados y ser igualmente responsables.

1. Tabaco. Si fumáis, tanto uno como el otro debéis dejarlo desde ya. El tabaco afecta de manera considerable a la fertilidad y está demostrado que perjudica seriamente en el peso del feto.
2. Alcohol. La mujer debe eliminar totalmente la ingesta de bebidas alcohólicas, podrían causar malformaciones en el feto.
3. Peso adecuado. Si tienes sobrepeso, es conveniente que adelgaces un poco. Será beneficioso para ti y durante el embarazo te sentirás mucho mejor. Consúltalo con tu médico y él te recomendará los pasos a seguir más adecuados para tu constitución y forma física.
4. Chequeo médico. Visita a tu ginecólogo para que te haga un chequeo previo y te recete ácido fólico o algún complejo vitamínico en caso de necesitarlo.
5. Anticonceptivos. Si llevas un DIU y te lo tienen que retirar o estás tomando la píldora es posible que el ginecólogo te recomiende esperar un par de meses antes de empezar a buscar el embarazo.
6. Drogas. Por supuesto están descartadas. No sólo afectan a tu estado de salud si no que tu fertilidad y capacidad de ser madre quedarán seriamente afectadas.
7. Sexo. No os limitéis a mantener relaciones a la semana fértil de la mujer, la relación podría verse afectada debido al estrés que se genera ante esta situación.

¿CÓMO VIVE EL BEBÉ EL MOMENTO DEL PARTO?

Bien sabemos los esfuerzos que realiza la madre en el parto. Pero ¿y el bebé? ¿Cómo lo vive? ¿Qué hace para salir? Te contamos todo lo que le sucede a él durante su llegada al mundo.

A partir del séptimo mes empiezas a estar más incómoda por el peso de tu hijo, pero también él, ya que se va haciendo grande y empieza a no caber allí. Y en el noveno mes la placenta comienza a envejecer, por lo que el alimento y el oxígeno que recibe el niño pueden ser escasos en cuestión de días. Es entonces cuando, a través de la telepsiquia, su cerebro se pone en comunicación con el cerebro de la madre, emitiendo hormonas que viajan en la sangre, para que ponga en marcha el parto: empiezan las contracciones.

Se acabó la tranquilidad en la tripa de mamá. Con cada contracción todo se mueve a su alrededor, el útero se encoge por la parte de arriba y el bebé es empujado hacia la salida: el canal vaginal. Aunque tu hijo está soportando una presión extraordinaria al salir por la pelvis de su madre, no hay por qué preocuparse. Es un proceso natural para el que tu hijo está preparado.
Sus glándulas suprarrenales segregan grandes cantidades de adrenalina que pasan a su sangre, lo que mantiene el ritmo cardíaco y facilita el bombeo del corazón. Esto mejora el suministro de sangre, oxígeno y nutrientes al cerebro. En ningún otro momento de la vida del ser humano fluyen tantas hormonas del estrés al mismo tiempo en la sangre. Para que te hagas una idea, es como montar en una montaña rusa y tirarse en puenting al mismo tiempo.

Todo esto es bueno para el niño, ya que le prepara para afrontar la vida fuera del útero. Además, las hormonas del estrés facilitan que el bebé pueda regular su temperatura cuando sale al exterior, aumentan sus reservas de azúcar para que esté alimentado durante las horas del parto y hacen que el corazón bombee más sangre a los órganos.Y al pasar por el canal vaginal, la presión que el bebé siente en el tórax sirve para ayudarle a vaciar el líquido amniótico de sus pulmones, y así poder llenarlos de aire en su primera respiración.

Tras muchas horas de esfuerzo compartido, tu bebé llega al mundo. Todo es nuevo para él: el ambiente que le rodea, que ya no es líquido, la luz, el cambio de temperatura, el tacto, la gravedad, los ruidos...
Al cortar el cordón umbilical, el aire infla sus pulmones, como globos, e incluso cambia el recorrido de su circulación sanguínea. Para aliviar tanta confusión es bueno que le pongas sobre tu pecho y le dejes oír los latidos de tu corazón, un ritmo que ya conoce y le reconforta.

ECOGRAFIAS EN EL EMBARAZO

La mujer embarazada es un caudal de sensaciones nuevas que muchas veces llegan a ser opuestas; por un lado tienen la excitación de estar criando durante meses un niño dentro de ellas, pero al mismo tiempo empiezan a aparecer las dudas y la inseguridad. Solemos preguntarnos si realmente estamos preparadas para traer un hijo al mundo, si podremos educarlo como se merece, como mantenerlo.....

 Más allá de estas incógnitas que luego se evaporarán con el correr de los meses, nos surgen los miedos; miedo a que el niño no se geste como corresponda, a que tenga alguna anomalía o a que se produzca algún inconveniente durante el embarazo; para evitar estas situaciones el mundo tecnológico ha originado los que se conoce como las ecografías. Éstas nos darán a conocer la primera imagen de nuestro bebé, al principio puede que la notemos poco expresiva pero el médico nos explicará qué es lo que estamos viendo dentro del útero.

El número de ecografías que podemos tener es bastante relativo, la que se realiza precozmente al inicio del embarazo no es imprescindible, excepto que no estemos seguras de nuestra última menstruación o si padecemos de pérdidas vaginales.

La primera ecografía necesaria desde el punto de vista médico es el que se realiza a la semana 7 u 8º sin menstruación; es aquí en donde se puede fijar al período de embarazo y la fecha probable de parto. En este momento también sabremos cuántos bebés vienen en camino, divisaremos a su vez la medida del pliegue nucal del embrión los que nos dirá también si existe alguna malformación. La segunda ecografía debe realizarse a mediados del embarazo, cuando el bebé se encuentra completamente formado, con esta ecografía visualizaremos los órganos y detectaremos posibles anomalías tales como amniocentesis que suele darse en varios casos. En este período podemos ver el largo de los huesos, los diámetros torácicos y abdominales, la medida de la cabeza, etc. La última ecografía llegará recién al octavo mes, aquí ya nos cercioraremos de todo: si el bebé ha crecido como correspondía, si existe cantidad suficiente de líquido amniótico, si la placenta está madura, etc. Como vemos las ecografías necesarias durante el embarazo son sólo tres, pero pueden realizarse otras en casos particulares: por si aparecen pérdidas de sangre, si notamos que el volumen de embarazo no concuerda con los meses de gestación, o si en alguna de las ecografías “obligatorias” no pudo observarse un órgano fetal.

Seguramente que cuando nosotros nacimos las ecografías eran bastante primitivas, es decir, en blanco y negro; actualmente las ecografías han evolucionado en dimensiones inimaginables, muchas de ellas son en color y entres dimensiones. Las de color nos permite ver mejor los vasos sanguíneos del niño y por ende medir el flujo de sangre que se hace presente; las ecografías de tres dimensiones permite un examen más sofisticado de la morfología del bebé y ayuda a detectar la presencia de malformaciones. Las ecografías a color y en tres dimensiones también son más favorables a la hora de tener que conocer el sexo del bebé; debido a sus mejores resoluciones, los gráficos son muchos más claros. La ecografía, sea cual fuere es muy importante dentro de la vida de la embarazada, en especial si se notan cambios anormales durante la gestación del niño, por eso es necesario, al menos, realizar las tres ecografías obligatorias y así salvaguardar la integridad física del bebé.

ALIMENTACIÓN EN EL EMBARAZO

El embarazo, es una de las fases de la vida, en la cual, el cuerpo tiene que afrontar esta especial situación, para ello utiliza todas sus reservas, pues sufre un gran desgaste físico.
La alimentación es básica durante el embarazo, pues además de cubrir el desgaste de esta etapa, se previene para cuando nace el bebé, él también necesitará de tu organismo cuando llegue a la vida.
No se trata de comer por dos, ni de comer el doble, se trata de comer lo más sano posible y sólo aumentar en el embarazo de 10 a 12 kilos, si se excede de este peso, se han de ejercer pruebas que no pongan en riesgo ni la salud de la embarazada ni la del bebé.
Hay que proteger los huesos, la placenta y el tejido del feto, para ello, hemos de tomar suplementos alimenticios como vitaminas C, D y E, ácido fólico, calcio y hierro. Estos nutrientes, previenen la descalcificación y la anemia, además de los problemas que pueda tener el hígado.
No hace falta nutrirse de complementos fármacos, alimentándose adecuadamente y tomar los alimentos ricos en nutrientes necesarios, podemos llevar una buena y rica dieta.
El ácido fólico es una vitamina del complejo B, la cual, es importante para ayudar al bebé en su formación, esta se consume entre 3 y 6 meses antes del embarazo. El ácido fólico evita malformaciones, la más común es la espina bífida, esta es un defecto de la columna vertebral.
Si antes del embarazo no se ha tomado, no hay que preocuparse, pues también lo contienen las lentejas, espinacas, brócoli, frutos secos, habas, etc....

BRONQUIOLITIS EN NIÑOS PEQUEÑOS Y BEBES

La bronquiolitis es una infección viral (en la mayoría de los casos causado por el Virus Sincicial Respiratorio) que ataca a los bronquiolos (los tubos pequeños que se encuentran al final de los bronquios, en el pulmón).

Esta enfermedad afecta especialmente a los bebés y niños durante el invierno. Ésta se contagia mediante el contacto directo de las secreciones (gotas de saliva) que expulsa la persona enferma al hablar, estornudar o toser.
No se debe confundir con la bronquitis que consiste en una infección de los bronquios, los dos tubos mucho más grandes que van desde la tráquea hasta los pulmones.

La bronquiolitis comienza a manifestarse como un resfriado común con síntomas como tos leve y fiebre (puede no ocurrir a veces).
Sin embargo, al cabo de un par de días, la tos se hace más fuerte, el niño empieza a respirar más deprisa y con mayor dificultad. Cada vez que espira, emite un sonido sibilante agudo, que se denomina resuello o sibilancia. Igualmente, existe rechazo al alimento, decaimiento y mucho sueño.

A medida que aumenta la dificultad para respirar, puede que los labios y las puntas de los dedos de color se tornen morados lo cual indica que el paso del aire está tan bloqueado que no le llega suficiente oxígeno a la sangre.

Si su bebé presenta cualquiera de estos síntomas, es importante que llame de inmediato al pediatra.

Es importante saber que, cuanto más pequeño sea el niño, más complicado y peligroso puede convertirse la bronquiolitis, ya que sus vías respiratorias son más pequeñas y estrechas y, por ello, es más fácil que se bloqueen cuando se infectan y se inflaman.
Igualmente, necesario saber que, casi la mitad de los niños que sufren de una bronquiolitis durante la infancia acaban desarrollando asma en el futuro.

DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO:Asegurar que el bebé tome suficiente líquido para que no se deshidrate. En muchas ocasiones la bronquiolitis requiere de hospitalización.
Si el hijo padece cualquiera de los siguientes trastornos, informe al pediatra cuando se sospeche que tiene bronquiolitis.
* Fibrosis quística
* Enfermedades cardíacas congénitas
* Displasia broncopulmonar
* Inmunodeficiencia
* Órganos trasplantados
* Un cáncer tratado con quimioterapia

REPRODUCCIÓN ASISTIDA: TÉCNICAS.

Se recomendará la conveniencia de intentar una técnica u otra en función de varios factores. Van desde un simple fármaco para estimular la ovulación a sofisticadas técnicas de fecundación.

* Inducción de ovulación: está destinada a mujeres que únicamente padezcan problemas de ovulación. Consiste en la administración de fármacos, por vía oral o inyectables, que favorecen el inicio del crecimiento de uno o más folículos y estimulan su rotura para la expulsión del ovocito.
* Inseminación artificial conyugal: indicada cuando existe alguna alteración en la calidad o cantidad de los espermatozoides, pero también para otras causas de esterilidad desconocidas o en el caso de que no haya tenido éxito la inducción a la ovulación. Consiste en la colocación de semen en el tracto genital femenino. Se deben realizar entre 4 y 6 ciclos de inseminación, si no se obtiene resultado positivo, la pareja probablemente precisara de otra técnica de reproducción asistida. Tiene una eficacia del 10-18% por intento.
* Inseminación artificial con semen de donante: la técnica es la misma que la anterior pero se realiza en casos de esterilidad masculina severa como la azoospermia –ausencia de espermatozoides-. También en caso de enfermedades hereditarias dependientes del varón.
* Fecundación in Vitro (FIV): se optará por esta técnica si al cabo de cuatro intentos de inseminación no habéis alcanzado el embarazo y también cuando existe daño u obstrucción en las trompas. Se extraen los ovocitos por vía vaginal y se colocan en un medio de cultivo de laboratorio junto con los espermatozoides para que penetren espontáneamente y den origen al embrión. Tiene éxito en un 30-35% por intento. En tres intentos consiguen el embarazo entre el 75% y el 85% de las parejas.

Microinyección espermática (ICSI): es una variedad de la fecundación in Vitro, con una diferencia: se inyecta un solo espermatozoide directamente dentro de cada óvulo. Se realiza en casos de esterilidad masculina severa, pero también en casos en que ha fallado la fecundación in Vitro o cuando existe una mala calidad de los óvulos que dificulta la entrada del espermatozoide por sí mismo.

Donación de ovocitos: se recurre a esta técnica cuando la mujer no puede producir ovocitos o bien son de mala calidad e incapaces de generar un embrión: ausencia o fallo de los ovarios, menopausia precoz… Se trata de una FIV de los óvulos de una donante anónima con el esperma de la pareja de la mujer receptora, en la que se implantan después los embriones fecundados. Tiene éxito en un 40-50% por intento.

El exceso de estrógenos en la mujer es causa de infertilidad

Las  mujeres con elevado estrógeno en su organismo tienen problemas de infertilidad, la obesidad es uno de los causantes del exceso hormonal en su cuerpo.
En sus niveles normales, el estrógeno  tiene funciones importantes en el organismo de la mujer. Es una hormona producida por los órganos reproductivos, pero también por otras parte del cuerpo como  los lipocitos o células grasas, que en una persona con sobrepeso se muestra en mayor cantidad.
Cuando hay demasiado estrógeno, el organismo  ataca el sistema reproductivo causando infertilidad, asimismo coloca a la mujer en condición vulnerable de sufrir un aborto espontáneo.
La obesidad no es la única causa el aumento de estrógeno. Una alimentación basada en carnes con estrógeno sintético o en la ingesta de nutrientes  contenidos en envases de plásticos o en cajas;  los desiquilibrios hormonales o las drogas para tratar la fertilidad también originan el desequilibrio hormonal .

ADELGAZAR DEPUÉS DE DAR A LUZ.

El conservar el peso y no pasarse de la raya durante el embarazo es una meta que no todas las  mujeres consiguen ya que lo normal es aumentar algunos kilitos de más. Si bien esto no genera un  problema de salud siempre que se mantenga dentro de límites saludables, una vez nacido el bebé el peso extra sí puede resultar molesto para la mujer.

Afortunadamente estos kilos extras se pueden bajar con facilidad mediante el amamantamiento y por supuesto una alimentación adecuada junto con ejercicio físico. Tan solo combinando estas pautas naturales es posible volver a tener el cuerpo que se tenía antes del embarazo.

Lo primordial es llevar una dieta equilibrada, esta se consigue comiendo una menor cantidad de carbohidratos (pastas, dulces, harinas, pan…) y aumentando la ingesta de frutas y verduras crudas y cocidas; lácteos y carnes magras.

El ejercicio físico regular también es un complemento más que necesario, pero siempre hay que seguir las recomendaciones del médico en cuanto al tipo de ejercicio que se puede realizar después del parto.

Por otra parte el dar el pecho al bebé ayuda a quemar muchas calorías y si se complementa esto con una dieta adecuada que provea de los nutrientes esenciales para la producción de leche sin que haya excesos, el descenso de peso es inminente ya que el cuerpo usará las grasas acumuladas en el embarazo.

Cabe destacar que además de estas recomendaciones el descanso es fundamental, por más que sea difícil de conseguir durante los primeros meses de vida del niño. De ser necesario conviene tomar pequeñas siestas para recuperar las energías.

A TENER EN CUENTA:


  • Cuando se está dando el pecho no hay que hacer “dieta” sino llevar una alimentación equilibrada sin excesos de calorías.

  • Siempre hay que tomar más de 2 litros de agua al día.

  • Es conveniente elegir métodos de cocción sanos que no aporten calorías extra como es el caso del vapor, parrilla, horno, etc.

  • En los casos que no se puede realizar ningún ejercicio físico es posible implementar caminatas, mediante ellas se queman calorías y se tonifica el cuerpo.



  • DEPRESIÓN POSPARTO

    Muchas nuevas mamás se sienten felices durante un minuto y tristes un minuto después. Si se siente mejor después de aproximadamente una semana, probablemente era solamente una etapa de tristeza posparto. Si le toma más tiempo sentirse mejor, es posible que tenga una depresión posparto.

    La depresión posparto puede provocar sentimientos de angustia, ansiedad, fatiga o desvalorización. A algunas nuevas mamás las preocupa lastimarse o hacerle daño al bebé. A diferencia del período de melancolía o tristeza después del parto, conocida en inglés como "baby blues," la depresión posparto no desaparece rápidamente. Muy raramente, las nuevas madres desarrollan un cuadro aún más serio. Pueden dejar de comer, tener dificultades para dormir y estar nerviosas o paranoicas. Las mujeres con este cuadro suelen necesitar hospitalización.

    Los investigadores creen que los cambios en los niveles hormonales durante y después del embarazo pueden causar una depresión posparto. Si cree que puede tener este problema, hable con un profesional de la salud. Las medicinas y la psicoterapia pueden ayudar a la paciente a recuperarse.

    FIEBRE ALTA Y CONVULSIONES

    El peligro de la elevación brusca de la temperatura hasta llegar a los 39º puede dar lugar a una convulsión febril. Cualquier niño o cualquier persona puede padecer riesgo de convulsionar si su cuerpo sufre una elevación brusca de la temperatura.

    Una convulsión febril es un evento convulsivo, generalmente inofensivo, en un niño precipitado o inducido por fiebre y en ausencia de una infección cerebral, de la médula espinal o de cualquier otra causa neurológica subyacente. Las convulsiones febriles usualmente ocurren en menos del 5% de niños entre las edades de 6 meses a 5 años.
    Por lo general, se administra diazepam a dosis pediátricas de 0.33 mg/kg cada 8 horas hasta que se resuelva la fiebre. El diazepam está contraindicado en pacientes con glaucoma.
    Las convulsiones en general obedecen a una descarga neuronal anormal en el sistema nervioso central con fenómenos paroxísticos ocasionales e involuntarios que pueden inducir alteraciones de la conciencia, movimientos anormales o fenómenos autonómicos tales como cianosis o bradicardia.

    Las convulsiones febriles generalmente se desencadenan por fiebres a raíz de:
    • Infecciones del oído
    • Roséola infantil (una afección con fiebre y salpullido causada por varios virus diferentes).
    • Infecciones de las vías respiratorias altas causadas por un virus.
    • La meningitis provoca menos del 0.1 % de las convulsiones febriles pero SIEMPRE se debe tener en cuenta, especialmente en niños menores de un año o aquellos que lucen aún enfermos cuando la fiebre ha bajado.



    EMBARAZO: PARTO Y NACIMIENTO.

    EMBARAZO 28-37 SEMANAS (VIDEOS)

    EMBARAZO 21-27 SEMANAS (VIDEO)